La salmonicultura chilena ha logrado un importante avance en materia de certificación internacional con un estudio científico desarrollado en conjunto por 16 empresas del sector, con la gestión técnica del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal) y ejecutado por el Departamento de Salud Hidrobiológica (DSH) del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP). Este estudio fue desarrollado en el marco del requisito 3.2.2 del estándar ASC, el cual responde a la necesidad de contar con evidencia científica que permita evaluar el riesgo ambiental asociado al eventual establecimiento de salmones de cultivo en ecosistemas naturales.

ASC es una organización independiente sin ánimo de lucro que establece el estándar mundial para los productos provenientes de la acuicultura. Para obtener y mantener la certificación ASC, los sitios certificados deben cumplir con rigurosos estándares de protección de la biodiversidad, uso del agua y la energía, bienestar de los peces y condiciones para los trabajadores y las comunidades.

Uno de estos requisitos (identificado como 3.2.2) se relaciona con los posibles impactos que podrían causar los salmones que eventualmente escapan de los centros de cultivo y su capacidad para sobrevivir y reproducirse en el medio natural hasta formar poblaciones permanentes, fenómeno conocido como asilvestramiento.

Hasta ahora, Chile operaba bajo un mecanismo conocido como “Variance Request” (VR 271), que es básicamente una excepción temporal otorgada por ASC mientras se genera evidencia científica suficiente sobre este tema específico. El reciente estudio entregó antecedentes concretos que respaldan la baja prevalencia de salmón Coho y la ausencia de salmón del Atlántico en las zonas evaluadas. Además, se realizaron análisis genéticos para determinar si los ejemplares encontrados provenían de escapes recientes o de introducciones realizadas décadas atrás.

Un trabajo colaborativo sin precedentes

Este logro es el resultado de un esfuerzo colaborativo único en el sector. Luego de investigaciones preliminares entre 2017 y 2022, en 2023 se inició un estudio más completo para el período comprendido hasta 2025. Esta investigación se enfocó específicamente en el Salmón del Atlántico y Coho en el sur de Chile.

El estudio también identificó, mediante una metodología científica robusta basada en publicaciones previas, zonas críticas donde podrían establecerse ejemplares escapados tanto de salmón Coho como de salmón Atlántico. Sin embargo, durante el desarrollo del estudio solo se capturaron individuos de salmón Coho en el medio natural, mientras que no se registraron hallazgos de salmón Atlántico.

Asimismo, se evaluó la capacidad reproductiva de estas poblaciones de vida libre, evidenciando que una parte importante de los ejemplares de Coho presentaba alteraciones reproductivas. Esto sugiere que el riesgo de asilvestramiento no depende únicamente de la presencia de peces escapados, sino también de que existan las condiciones ambientales necesarias para una reproducción exitosa. Además, los análisis genéticos indican que la mayoría de los ejemplares de salmón Coho capturados no corresponderían a escapes recientes desde centros de cultivo, sino a poblaciones presentes en el medio natural desde hace varias generaciones.

“La aprobación del VR 271 demuestra que, cuando la industria trabaja de forma colaborativa y con evidencia basada en ciencia, los desafíos técnicos más complejos se pueden abordar de mejor manera. Este trabajo colectivo entre 16 empresas, Intesal e IFOP no solo permite cerrar técnicamente un requerimiento de certificación, sino que establece un nuevo estándar de colaboración que es fundamental para desafíos posteriores”, señaló Alexander Jaramillo, Coordinador de Salud e Inocuidad de Intesal.

“Sin duda, esta colaboración no solo contribuye a mantener esta importante certificación internacional para la salmonicultura nacional, sino que también permitió dar una respuesta basada en evidencia científica respecto al potencial riesgo de asilvestramiento de estas especies en las áreas donde son cultivadas. Lo anterior se sustenta principalmente en la ausencia de capturas de salmón del Atlántico en las regiones estudiadas y al número reducido de ejemplares de salmón Coho capturados, los que presentaron una baja actividad reproductiva. Mantener este tipo de trabajo colaborativo, de alto nivel técnico y científico, permitirá seguir reduciendo las brechas de conocimiento existentes en materia de escapes de salmónidos cultivados en el sur de Chile”, señaló Juan Carlos Quintanilla, investigador del DSH del IFOP.

“Desde ASC valoramos este estudio como un aporte relevante al cumplimiento del requisito 3.2.2 del estándar, ya que entrega evidencia científica robusta para evaluar el riesgo de establecimiento de salmones de cultivo en ecosistemas naturales. Este tipo de investigaciones, desarrolladas con rigor técnico y de manera colaborativa entre la industria y entidades científicas independientes, son fundamentales para asegurar que las decisiones de certificación se basen en datos verificables y actualizados. Al mismo tiempo, ASC continuará promoviendo la mejora continua, el monitoreo permanente y un enfoque proactivo basado en la ciencia como pilares clave para la acuicultura, con productos del mar cultivados certificados según el estándar ambiental y social de ASC”, señaló Javier Unibazo, Líder del Equipo de Estándares de ASC.