SalmonChile dio a conocer los resultados del estudio “Contribución económica de la industria del salmón en Chile”, una investigación que actualiza la radiografía socioeconómica de este sector productivo y cifra su impacto en el Producto Interno Bruto (PIB), el empleo y el encadenamiento productivo regional y nacional.
Los hallazgos de este estudio y el impacto de la salmonicultura en múltiples actividades económicas y regiones del país, más allá de las zonas del sur austral en las que se cultiva y procesa el salmón, fueron revelados esta mañana en un seminario organizado por SalmonChile. En el encuentro participaron el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia; el presidente de SalmonChile, Patricio Melero; la presidenta de SOFOFA, Rosario Navarro; el economista y exministro de Hacienda, Ignacio Briones; y el ingeniero matemático y Premio Nacional del Colegio de Ingenieros 2025, Álvaro Fischer.
La principal conclusión de esta investigación socioeconómica sobre el impacto de la salmonicultura a nivel nacional es que la cadena productiva del salmón genera un aporte de $6.956 millones de dólares al PIB nacional, equivalente al 2,6% del producto total de Chile, y sostiene 337.670 puestos de trabajo en el país, es decir, un 3,8% del empleo nacional.
En su presentación, el economista y uno de los autores del estudio, Federico Huneeus, indicó que “la salmonicultura despega en el sur pero genera un impacto positivo en todo el país; siete de cada 10 pesos que sostiene la industria se producen fuera del sur, y 2 de cada 3 pesos lo hacen fuera de la industria”.
“La salmonicultura es una industria que es un pilar en el sur. Solo damos de ejemplo un número: 1 de cada 7 pesos del PIB o, aproximadamente, también 1 de cada 7 empleos de la macrozona austral son de esta industria; Segundo, es una industria que llega a todo Chile y no queda solamente en el sur: 72% del aporte al PIB se materializa fuera de las cuatro regiones de origen. Tercero, no es solo cultivo, eso también es algo que fue importante destacar y que, para alguien que no está involucrado en la industria directamente, fue una señal importante: más de la mitad, 59% del valor agregado directo de la industria, está en el procesamiento, está en la manufactura, está en una industria que es sofisticada, que es de primer nivel. Y cuarto, no solo se queda ahí, sino que va más allá del cultivo, va más allá del procesamiento: 2 de cada 3 pesos y 3 de cada 4 empleos se generan fuera del cultivo y del procesamiento”, señaló Huneeus.
Al respecto, el presidente de SalmonChile, Patricio Melero, destacó la relevancia de contar con datos actualizados para la toma de decisiones tanto de las autoridades como de las empresas del sector. “Actualizar esta radiografía era una tarea indispensable. Para construir la salmonicultura de los próximos años, Chile necesita decisiones basadas en evidencia. Tener datos actualizados es la clave para que las autoridades legislen con una base técnica sólida, para que el Estado diseñe políticas públicas con visión de futuro, para generar condiciones habilitantes y para que las empresas puedan seguir invirtiendo de manera eficiente, sostenible y con certeza jurídica”, indicó.
“Este nuevo informe económico encargado por SalmonChile viene a corroborar lo que siempre supimos, pero nos muestra además una dimensión que ni nosotros mismos habíamos medido en toda su magnitud: que la salmonicultura no es una actividad aislada en los fiordos, sino un complejo industrial integrado de alcance nacional. Que tracciona, promueve e impulsa, como pocas industrias, a otros motores relevantes de la economía como el agro, el comercio, el turismo, el sector forestal y el transporte, entre otras actividades, en seis regiones del país”, concluyó Melero.
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, valoró los resultados del informe y planteó la necesidad de socializarlo con autoridades para entregar evidencia objetiva sobre el impacto económico, social y territorial del salmón. “Pienso que un resumen de este informe debería ser conocido por todos los parlamentarios de Chile, para que puedan acceder a información objetiva que explica por qué esta actividad es tan relevante, no solo como generadora de desarrollo económico, sino también para 1000 de personas reales y para regiones enteras (…) Se dice muchas veces que solo cuidamos lo que queremos y que solo queremos lo que conocemos. Confío en que este informe, al menos en aquellos segmentos de la élite política de nuestro país, están genuinamente interesados en el desarrollo de Chile, les abran los ojos. El salmón es querido en las provincias del sur, y, al igual que la industria, tiene arraigo en el territorio”, indicó.
Potente efecto multiplicador y empleo de calidad
Uno de los principales hallazgos del estudio es la magnitud del efecto multiplicador del sector salmonicultor. Del total de empleos vinculados a la actividad, 78.808 corresponden a los creados en su núcleo directo (27.505 personas en labores asociadas a la etapa de cultivo del salmón y 51.302 personas en plantas de procesamiento), mientras que 258.862 son empleos indirectos generados en la cadena de proveedores, logística, transporte, comercio y servicios locales. Esto significa que por cada empleo directo, la salmonicultura sostiene 3,3 empleos adicionales en la economía nacional.
Asimismo, el estudio evidencia que de cada $100 que el sector salmonicultor genera en el PIB, $65 se crean fuera de los centros de cultivo y plantas de proceso, dinamizando a miles de pequeñas y medianas empresas (pymes) proveedoras de insumos, mantenimiento, tecnología y servicios especializados, entre otros.
Las conclusiones del estudio fueron comentadas por un panel de conversación integrado por Rosario Navarro, Ignacio Briones y Álvaro Fischer, quienes coincidieron en que el estudio pone en evidencia el alto valor agregado de la salmonicultura, su sofisticación tecnológica, aporte al empleo e investigación aplicada. Además, indicaron que el estudio ayuda a contrarrestar la idea de que las industrias basadas en recursos naturales generan poco valor agregado y se debatió sobre lo que necesita la salmonicultura para seguir aportando a la economía nacional.
Briones sostuvo que la salmonicultura debe poner en valor su estándar actual de clase mundial y evitar que otros “cuenten su historia en la peor versión”. Propuso una hoja de ruta público-privada con metas de crecimiento de largo plazo (duplicar la producción a 10 años) y dimensionó el peso socioeconómico del sector, advirtiendo el impacto directo que tendría en el desempleo nacional no contar con este sector productivo. “Pensemos nomás que hoy tenemos una crisis de empleo. Los empleos directos es un punto de desempleo completo, y si uno agrega los indirectos, estamos en 3 puntos. Si no tuviera esta industria (…) en el caso extremo tendríamos 3 puntos más de desempleo”.
Por su parte, Navarro enfatizó la urgencia de comunicar con datos y evidencia el aporte del sector productivo del salmón para derribar mitos y reconstruir confianzas ciudadanas tras las crisis del pasado. Destacó el valor nutricional del salmón como alimento del futuro, llamó a fijar metas ambiciosas para no quedar estancados en una producción plana e instó a promover el orgullo regional y nacional en torno al sector. ”Este estudio ya es un gran paso, hay que empezar a contar más la historia del salmón. Al final, cuando se tiene buenos relatos, basado en datos, es indiscutible el valor que genera. Generar estas confianza es fundamental”, sostuvo..
Finalmente, Fischer expuso que el desarrollo y competitividad de la salmonicultura chilena deben sustentarse en la ciencia, tecnología e I+D para resolver desafíos biológicos y elevar la productividad. “Las industrias modernas, sobre todo la industria de clase mundial, como la del salmón chileno, y que aspira a llegar a los primeros lugares, sin duda tiene que hacer más uso de la ciencia y la tecnología (…) Y desde el punto de vista del Estado: el Estado tiene que reconocer de que es importante que el crecimiento económico se dé, no solamente como una variable que aparece en las estadísticas, sino que por el impacto que tiene en la calidad de vida de las personas”, puntualizó.
Motor de descentralización y desarrollo territorial
El informe también confirma a la salmonicultura como el polo productivo más relevante en materia de descentralización económica en Chile, con un despliegue que abarca desde la Región del Biobío hasta Magallanes:
- Región de Aysén: La cadena del salmón representa el 21,4% del PIB regional y el 19,3% del empleo local (10.126 puestos).
- Región de Los Lagos: Aporta el 12,6% del PIB regional y sostiene el 15,2% de los puestos de trabajo (47.279 empleos).
- Región de Magallanes: Genera el 11,1% del PIB regional y el 11,8% del empleo (10.715 puestos).
- Región del Biobío: Pese a no contar con centros de cultivo, sostiene 42.361 empleos (38.728 indirectos y 3.632 directos en plantas), consolidándose como un nodo industrial, portuario y de servicios clave para el sector.
- Región Metropolitana: Sostiene 202.872 empleos indirectos debido a la alta demanda de servicios corporativos, financieros, logística y el dinamismo del consumo generado por los ingresos de la actividad.
Pilar de sostén para servicios básicos en comunidades aisladas
El estudio calculó el indicador de dependencia relativa, aislando las faenas del salmón para medir cuánta actividad de sectores no salmoneros desaparecería sin el flujo financiero que la industria inyecta localmente. Es decir, el estudio hizo el ejercicio hipotético de restar a la salmonicultura de la economía para ver cuántos comercios y servicios de la región -como transportes, restaurantes o escuela- se impactarían y en qué grado.
De esta manera, se determinó que en la Macrozona Austral (Aysén y Magallanes) la industria actúa como el principal soporte de la economía civil y social. La demanda y salarios generados por el sector sostienen directamente cerca de uno de cada diez empleos en servicios comunitarios críticos:
- Salud: 11,5% del empleo regional depende de la actividad del sector.
- Educación: 11,5%.
- Administración Pública: 11,1%.
- Construcción: 10,4%.
- Electricidad y Gas: 16,3%.
- Hotelería, Restaurantes y Silvicultura: Más del 12%.
Metodología
El estudio, encomendado a CoMov Consultores, contó con la asesoría experta y externa del economista Federico Huneeus, Ph.D. en Economía por la Universidad de Princeton, postdoctorado en la Universidad de Yale, profesor asistente en la Universidad de Duke y economista sénior en la División de Investigación del Banco Central de Chile.
El estudio se estructuró a partir del trabajo académico de Huneeus y del Valle (2025), simulando la economía nacional como una red interconectada de 56 provincias y 47 sectores. Para medir la contribución neta, el modelo comparó el desempeño económico observado con un escenario contrafactual sin presencia del sector acuícola, aislando los efectos de reasignación laboral y productiva en el largo plazo. Esto, a través de la revisión de la facturación entre estas empresas y combinando microdatos del Servicio de Impuestos Internos con encuestas y cuentas nacionales.